sábado, 6 de noviembre de 2010

Sin rumbo


Dicen que la mejor ayuda para la tristeza es el reír, pero cuando te sientes mal no es una de las opciones primordiales que te planteas. Suelo reprimir mis sentimientos frente a la mayoría de las personas, no me agrada la idea de que al contar lo que me sucede juzguen mi actuar, pensar o sentir.

A lo largo de la vida he aprendido a sanar sola y sin la ayuda de nadie, pero creo que se ha tratado de una simple farsa creada por mi mente, pues la cicatrización no ha sido completa y han quedado complicaciones. El escribir es la única manera o forma que tengo de expresar lo que siento, aunque tan sólo se trate de una parte ínfima que ayuda un poco a calmar mi nostalgia y vacío.

Es complicado abrir mi ser a los demás y esperar tranquila un gesto de comprensión o apoyo, no espero ni quiero eso…simplemente pido que me escuchen y entiendan el por qué de mi actuar y sentir.

Por primera vez en mucho tiempo he sentido que no sé lo que estoy haciendo de mi vida, no tengo una respuesta clara y concisa que demuestre en totalidad lo que estoy sintiendo, pero a momentos creo encontrarme o vivir en una galaxia completamente extraña a la del resto de personas. Todo se encuentra fuera de mi alcance...siempre un paso más allá de mi esfuerzo y comprensión.

No tengo razones o motivos para sentirme bien ni feliz, todo cuanto veo se transforma en problemas, llantos y frustraciones, pero aún así me mantengo firme y luchando; tratando de hacer las cosas y de cumplir metas pero no todo el esfuerzo que podría.

Me he negado durante días el fuerte deseo de llorar, gritar y borrar todo de mi mente, pero estoy alcanzando un punto en el que todo aquello se convierte en veneno en mi interior. A momentos creo estar perdida completamente del mundo, sin rumbo fijo y sin determinación.

Vivo la vida de una persona intimidada constantemente por el entorno, frustrada y desilusionada. Cada día que avanza me transformo en alguien que no quiero ser, me oculto tras una máscara feliz y sufro en silencio esperando no un milagro…sólo justicia.

martes, 2 de noviembre de 2010

Pasos


Es difícil dar un paso luego de levantarse tras una caída fuerte y estrepitosa; cuando se sufren caídas tan hirientes y difíciles de sanar cuesta tener confianza en sí mismo para dar un nuevo paso hacia un futuro incierto.

Siento que la confianza disminuye con cada error cometido y que sólo me queda el hundimiento profundo y aterrador de todo el ser. La frustración desborda la cordura y nubla con un sello de profundo dolor que hace difícil el respirar, el ver y el querer salir del pantano.

Comienzo a perder la razón y a convertirme en un ser completamente irracional, quiero llorar y gritar con una fuerza extraordinaria, pero en cambio, contengo el aliento y de pronto una y otra vez respiro rápidamente. La condición emocional no mejora y sólo consigo una excesiva ventilación que comienza a afectarme produciéndome mareos y náuseas. Luego de unos minutos el malestar se apodera de mi organismo y logro olvidar aquél desgarrador sufrimiento que hace odiarme.

Pero todos sabemos que es una sensación pasajera…la herida sigue y seguirá por mucho tiempo.

Hoy he derramado tan sólo una lágrima por el dolor, pero sé que en mi interior hay todo un océano para volcar al exterior……

Quiero creer, confiar, aceptar y amar a la gente y a mí misma pero no lo consigo, no veo una salida o escape triunfante.

Me repito una y otra vez “tú puedes, avanza con confianza, cree en ti, mira el camino y simplemente AVANZA”, sin embargo, no consigo avanzar cada vez estoy más hundida en la tristeza y desesperación.