
Es difícil dar un paso luego de levantarse tras una caída fuerte y estrepitosa; cuando se sufren caídas tan hirientes y difíciles de sanar cuesta tener confianza en sí mismo para dar un nuevo paso hacia un futuro incierto.
Siento que la confianza disminuye con cada error cometido y que sólo me queda el hundimiento profundo y aterrador de todo el ser. La frustración desborda la cordura y nubla con un sello de profundo dolor que hace difícil el respirar, el ver y el querer salir del pantano.
Comienzo a perder la razón y a convertirme en un ser completamente irracional, quiero llorar y gritar con una fuerza extraordinaria, pero en cambio, contengo el aliento y de pronto una y otra vez respiro rápidamente. La condición emocional no mejora y sólo consigo una excesiva ventilación que comienza a afectarme produciéndome mareos y náuseas. Luego de unos minutos el malestar se apodera de mi organismo y logro olvidar aquél desgarrador sufrimiento que hace odiarme.
Pero todos sabemos que es una sensación pasajera…la herida sigue y seguirá por mucho tiempo.
Hoy he derramado tan sólo una lágrima por el dolor, pero sé que en mi interior hay todo un océano para volcar al exterior……
Quiero creer, confiar, aceptar y amar a la gente y a mí misma pero no lo consigo, no veo una salida o escape triunfante.
Me repito una y otra vez “tú puedes, avanza con confianza, cree en ti, mira el camino y simplemente AVANZA”, sin embargo, no consigo avanzar cada vez estoy más hundida en la tristeza y desesperación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario