Aquella oscura y fría noche sólo quería decir mis palabras mágicas
y convertirme en una bella, fantástica y delicada mariposa. Cerré
fuertemente los ojos hasta sentir la presión de mis parpados...y muy
lentamente pronuncié en voz alta y clara; BAJO UN CLARO DE LUNA
DESCANSARÉ, BAJO LOS RAYOS DEL SOL MARIPOSA SERÉ. Y con
la emoción contenida agité mis brazos al viento hasta sentir como poco
a poco una danza de luciernagas me rodeaban y me transformaban en
lo que tanto ansiaba. A la mañana siguiente era libre y feliz, de flor en flor
y rodeada de colores me daba cuenta que la vida era grandiosa, sólo tenía
que abrir los ojos y aceptar todo cuanto me negaba a ver, así es que esperé
hasta estar la luna en su máxima luminosidad y repetí nuevamente las palabras.
Esta vez nada sucedió, un tanto desesperada las dije con más ganas pero tampoco ésta vez
pasó algo, fue entonces que me dí cuenta que había sido demasiado tarde para ver
la realidad y creer en lo lindo de la vida. Ahora tendría que vivir por siempre como
mariposa...que durante el día bajo el sol recorría las flores más bellas y que por las noches
se posaba en la copa de un árbol bajo un claro de luna y admiraba a las estrellas.
Mis alas adoptaron un fondo de color azulino con dos grandes manchas blancas y miles de puntos
amarillos que a la luz del sol iluminaban y bajo la luna...destellaban.....
Cada vez que veo una mariposa me quedo admirada y perpleja...creo que siento en ellas
la libertad que tanto deseo y la belleza y naturalidad que con sus colores y movimientos
tranquilizan a mi sensible alma...y me hacen ver luz para darme fuerzas y esperanzas.
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