Que infame es la vida que te niega tanto, que triste es el vivir sin tener nunca llanto, sin embargo, es peor aún el llorar eternamente y sufrir caída tras caída sin lograr dar un paso. La lucha se hace infinita y el camino se pone en blanco, es fácil perder el rumbo y caer rodando en un círculo de ineptitud y desprecio a sí mismo. Pienso y pienso y no encuentro solución, no veo el horizonte y tampoco el amor, debo suponer y creer que todo saldrá bien, pero me castigo por cada idea o razón de ser. Lamento el día en que tuve que nacer porque si de mí dependiera lo borraría sin ceder. No importa cuán desesperada esté sé que contra mi vida no atentaré, pero el dolor y la rabia es tan intensa que de la idea es fácil ascender y hacer.
Todo cuanto quiero para el futuro involucra un hermoso proyecto de vida para quienes amo…los mismos que me han herido y hieren y que estoy segura lo seguirán haciendo.
No caeré…no me rendiré…no porque me tenga confianza o sea capaz de hacer sino por fuerza de mi espíritu que quiere avanzar y ser más…
Tal vez cuando todo esté realizado y ya no sea necesaria pierda el miedo al dolor…entonces dormiré bajo el frío en un eterno resplandor.





