
Cómo odio ser tan extremadamente estúpida en la vida, es inevitable no darme cuenta tarde de las cosas idiotas que hago y que me hacen quedar como una completa tonta. Es simplemente tan fácil hallar la desilusión y desencanto en mí que tengo miedo de perder la poca confianza que me queda. La vida se encarga constantemente de demostrarme que soy un completo bicho raro y que no lograre nunca encajar en el mundo. Me esfuerzo día tras día para cumplir mis metas y sueños, y mantengo firmemente la constancia de no perder la batalla, sin embargo, cada vez que estoy cerca de encontrar una luz cae una tormenta que cubre y se lleva todo a su paso, dejándome tan sólo un débil hilo de esperanza.
He querido millones de veces parar y dejar todo atrás para comenzar de nuevo, pero es imposible sanar las heridas y buscar alternativas. No consigo salir del fondo del pantano sin lodo en mis pulmones, no consigo salir sin barro cubriendo mis ojos…simplemente no puedo.
No tengo grandes fortalezas, no soy especial ni maravillosa, me encuentro bastante más abajo del promedio de la población y soy fácilmente pisoteada por el resto, sin embargo, no olvido jamás mis sueños y sigo luchando desde abajo…desde lo más bajo de la cadena de vivencia.
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