Sí es cierto mis pies están muy bien firmes en la tierra pero
mi mente es traicionera y liberada, se obedece sólo a ella
y por lo tanto responde a sus deseos y necesidades, estando
en un constante y placentero viaje por la Luna.
No es que sea algo necesariamente malo pero para alguien
necesita de su mente todo el día para mantenerse alerta
resulta ser bastante molesto andar siempre depistada
y volando en otra atmosfera.
Como se muestra en un comercial, es difícil convivir con
el desenfoque...se generan algunos problemas y más aún
cuando bajas de la Luna y tu mente se une a los pies
firmes en la tierra resulta una experiencia aterradora.
Es como despertar después de una larga y horrible
pesadilla de la que no podías escapar, al abrir los ojos
todo sigue igual a como cuando lo dejaste pero tu mente,
tu corazón y en completo tu cuerpo está lleno de adrenalina
y apunto de estallar del nerviosismo y miedo.
Al final siempre se vuelve a la realidad pero por incríble que
parezca...nuestra mente se resiste a perder su ilusión así es
que volvemos y seguimos con nuestra vida, (como yo en este
momento que siento que estoy soñando y al mismo tiempo
haciendo un trabajo) y ella en un imperpetuable afán por no
perder mantiene en nuestro inconsciente aquél sueño que
tanto placer nos entrega.
Así es la mente un conjunto hermoso y magnífico de elementos,
sustancias y millares de cosas que nunca se detienen, que jamás
descansan y que nos permite aunque sea sólo por unos
instantes escapar de la realidad y satisfacer nuestros sueños y
deseos más profundos.
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