Estoy cansada y agotada, no quiero seguir sufriendo ni sintiendome tan mal, todo me resulta pesimo y se me sale de control. No puedo ni quiero aguantar tanta presión, qué más puedo hacer si yo no soy buena en nada, aunque me esfuerce o trate de salir adelante siempre hay algo que sucede que me recuerda que jamás seré feliz...ni con toda la fe del mundo ni con la fuerza de algún mal. Mi destino es ser un alma triste y solitaria en busca de esperanza que nunca llegará, que por más que lo intente no lograré nada de lo que quiero.
Dejando de lado todos mis estúpidos reclamos sólo me pregunto por qué estoy en este maldito mundo si yo no lo pedí. Reniego de todo lo que se hace llamar divino...o en el mágico nombre de Dios...porque aunque existiece, no se trata más que de un ser asqueroso y cruel que no se puede hacer pasar por el bien siendo que ni siquiera conoce la palabra. En éste mundo sólo hay miedo, tristeza, soledad y maldad, el amor que hay no es suficiente para sanar las heridas profundas, ni siquiera las calma por momentos.
Así es que Reniego mil, dos mil, tres mil y las veces que sean necesarias de Dios... porque con sus jueguitos que asigna para superarse en la vida me ha convertido en una persona que se odia asi misma y al mundo.....una persona llena de miedos y vulnerable al dolor.
Ya no me queda nada en qué creer...estoy sola en el mundo....
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