sábado, 13 de junio de 2009

She and He


-(she)Con los ojos llenos de lágrimas te dije adios...un adios que no tiene retorno, que está cubierto de amargura y que sólo pretende olvidar lo vivido.

-(he)Al escuchar aquella palabra sentí a mi alma morir de dolor, era una muerte cruel y agónica que no podía soportar.

-(she)Ví en tus ojos una profunda tristeza, pero con la frente en alto y totalmente decidida...borré de mi memoria todos los momentos de amor junto a tí.

-(he)No había ni un ápice de duda en tu mirada por lo que me fue aún más difícil resignarme, no podía entender porque una historia tan bella como la nuestra debía terminar así.

-(she)Me fue casi imposible buscar tus brazos como refugio a mi dolor, quería decirte lo que estaba sucediendo pero obligarte a estar junto a mí con el poco tiempo que me quedaba no era justo para tu vida. Prefería que te fueras odiandome a que te quedaras llorandome, serías por siempre el único amor de mi vida...el hombre perfecto....el de mis sueños.

-(he)No quería aceptar lo que me decías, era ilógico todo cuanto salía de tu boca...que ya no me amabas?...que tenías a otro?...sabía que no era cierto, sin embargo, la duda me atormentaba y poco a poco ganaba lugar el odio.

-(she)Me acerqué despacio y con cautela...me incliné suavemente y besé tus labios cálidos y llenos de confusión, sentí el sabor amargo del odio y comprendí que ya era la hora de alejarme.

-(he)Tu beso me decía todo lo contrario a lo que salía por tus labios, pero tampoco era dulzura como antes, sino más bien temor y desesperación....



Los meses que siguieron fueron un infierno....no podía hacer nada más que pensar en tí, en que era un cobarde por no ir a buscarte y aceptar tan fácil tu desición, con el pasar del tiempo ahogaba mi dolor con el estudio, trabajo y vida diaria...hasta que un día me enteré de la verdad...

Cuando entre en esa pequeña habitación de hospital y te ví en aquella cama....mi corazón volvió a latir....a sentirse vivo, a entender la razón de mi ser en el mundo. Tu mirada contenía la misma ternura de siempre, pero ahora estaba acompañada del dolor, tristeza y desesperanza, al verme esbozaste una sonrisa que valía más que mil palabras...
Sostuve tu mano firmemente, te miré y dije Te Amo antes, ahora y siempre.....

Un tiempo más tarde todo era distinto....ya no habían dos almas gemelas, sólo quedaba una solitaria vagando desconsolada por el mundo....esperando la hora para volverse a reencontrar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario