Te observo desde lejos y no lo puedo evitar
dejáme decir lo que siento y prometo no mirarte jamás,
sólo hago la promesa no porque me vayas a dejar de gustar
sino porque de la verguenza ni la cara podré levantar.
Es una rima corta sin principio ni final,
simplemente es un sentimiento
que muchas veces se queda adentro
se olvida y finalmente pasa al recuerdo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario